martes, 17 de octubre de 2017

Es fácil engañar al hombre; al poeta es imposible. 



juguetes
                   La vida nunca es un error ni una impostura:
                   es nuestro amor.                 

Supinos y desportillados por la brazos de un juguete,
sin luz en los  ojos y con las gotas de hielo
que  te macizan el alma, la oscuridad es camino
de la verdad, el que lleva a tus lagos donde se diluyen
las  armas  que simulan tu valentía: el silencio.

Tu silencio es reloj  sin horario,  a contraluz
de los deseos. La mano vuelta que busca en  
tu alma, con esfuerzo, la palabra esquiva:
ocultamiento contra la debilidad o máscara para
los sueños rotos, verbo sin luz en el retrete
de la vida: donde nadie  y todos son algo de nada.

Y todos los jueves, desfigurado por las prisas,
con el té en los labios y la bufanda que abriga
tu corazón de cachemira  por  una sonrisa,

la esfinge que cultivan tus dedos, en secreto,
busca  las señas de tu nombre en los otros
de mentira, mecanos del destino, miniaturas
vestidas de ambiciones  en  soldaditos
blancos, figurados  en papeles de algodón:
el destino más de miel cuando nos falta el amor.
 



No hay comentarios:

Publicar un comentario